Hoy ha tenido mucho estrés en el curro, y la piel me lo ha recordado otra vez, sobre todo en la mejilla derecha, que llevaba casi una semana tranquila.
Lo que sí mantuve:
– Crema mañana y noche, sin saltarme ninguna
– No tocarme la cara aunque picaba en una reunión larga
– Agua en vez de café después de las 12h
Lo que no conseguí:
– Se me olvidó repetir la protección a media tarde
– Cené tarde otra vez, casi a las 22h
Por la noche cogí el violín unos 20 minutos y se me bajó la tensión de los hombros un montón, ¡se nota bastante cuando lo hago!
Llevo 3 semanas apuntando esto y el patrón cada vez está más claro: cuanto más tarde ceno, peor amanece la piel.
Resumen: constancia con la crema, cero café por la tarde, y toca reforzar la protección solar.
