Hoy retomo la rutina.
Llevaba un tiempo sin pasarme por aquí.
La piel del cuello seguía tirante al despertar.
Crema de siempre, despacio, sin prisa.

Por la tarde salió el picor en la muñeca.
Nada grave, pero molesto.
Respiré hondo y dejé pasar el rato antes de rascarme.
Cambié las sábanas y aireé la habitación.
Se agradece dormir en algo limpio.
Cena ligera, sin picante, que últimamente me sienta fatal.
Estiramientos cortos antes de dormir.
Nada especial. Solo volver a empezar, sin agobiarme.
Un día tranquilo.
