Hoy la ducha ha sido tibia, como siempre, y la crema después sin prisa.
Por la mañana casi nada de picor, cosa rara en mí.

A media tarde me he sentado con los papeles del seguro, llevo días liándome con las coberturas, y al final he dejado la mitad sin mirar, que cansa más que otra cosa.
Cena ligera y sobre las 9 ya en el sofá con los pies en alto.
Antes de dormir, otra vez crema, la segunda del día.
Nada especial, un día tranquilo.
