Hoy el turno era de tarde, así que la mañana se quedó rara, ni para dormir del todo ni para hacer mucho.
Me puse la crema a las 14:30, antes de salir, y otra vez al llegar a casa, ya pasada la 1 de la madrugada. 2 veces, como toca, aunque la segunda casi medio dormida.
Entre medias intenté estirar un poco el cuello, que con este turno lo noto siempre cargado, pero al final solo fueron 5 minutos antes de la ducha, nada más.
El cuaderno de dibujo se quedó cerrado encima de la mesa, ni lo abrí. A ver si mañana, que libro turno, hay un rato distinto.
Lo del examen también lo dejo para el finde, hoy ni toqué el libro, la cabeza no daba para más.
