El otro día escribí por aquí lo de los días sin nada marcado que terminan llenos de tareas pequeñas, y probé fijar una hora para la guitarra, como comentasteis.
La puse después de comer, pero llamaron por el regalo de una de las bodas y se me fue el rato. Toqué por la noche, con la casa ya recogida y sin muchas ganas.
Hoy otra vez sin ninguna cita en la agenda, he acabado ordenando cajones que no tocaba desde hace meses y mirando el móvil por si había más mensajes de boda.
¿A alguien más le pasa que la hora fija se descoloca en cuanto surge un imprevisto, y qué hacéis entonces, la dejáis para otro momento o la soltáis sin más?
