Hoy volví a la rutina, después de unos días dejándola a medias, me levanté y me puse la crema a las 8, sin prisa, solo porque toca y porque ayuda a seguir.
Salí a caminar un rato antes de ir a la oficina, el aire estaba fresco, nada del viento de hace unos días, y la piel aguantó bien, sin tirones raros.
Por la tarde casi no quedaba tiempo, dejé lo demás para otro día, y me quedé con lo de siempre, crema, paseo, descanso.
Nada más que apuntar, por hoy fue esto, compañeros.
