Os cuento cómo me ha ido esta semana con la piel, que ando liada con los horarios del curro y se nota bastante en el cuello y en los codos.
El lunes cambié la rutina: en vez de ponerme la crema corriendo antes de salir, la dejé para las 22:00, con todo ya apagado. Lo hice 6 noches seguidas.
No sé si fue la hora o que dormí más tranquila, pero el cuello quedó menos áspero al tacto, aunque los codos siguen igual de secos.
También dejé el café de la tarde, que me estaba poniendo más nerviosa y eso se nota directo en que me rasco sin darme cuenta mientras estudio.
Para la semana que viene quiero cambiar la funda de la almohada más seguido, que llevo tiempo con la misma puesta.
Resumen: menos café, crema más tarde, y a ver qué tal la funda.
