Sigo con el trote estas mañanas, van tres seguidas ya, salgo antes de que apriete el sol y vuelvo con las piernas raras pero contenta de haberlo hecho.
Hoy las rodillas se han quejado un poco más que ayer, la izquierda sobre todo, no sé si es el suelo del parque o que llevo años sin moverme así, supongo que hay que ir despacio aunque las ganas tiren más rápido.
Después de turno de noche cuesta el doble, el cuerpo no sabe si es de día o de noche y yo tampoco, pero he preferido salir igual antes de meterme en la cama.
(De fondo sigo dándole vueltas a lo del depósito, pero eso ya es otro tema para otro día…)
Por ahora me quedo con que hoy también he salido, que no es poco últimamente.
