Cuando me tocan varias noches seguidas, el ánimo se me va cayendo poco a poco, y antes en cuanto llegaba me metía directa en la cama sin pensarlo demasiado.
Desde hace unos días estoy probando otra cosa: me quedo un rato sentada junto a la ventana, con la cortina solo a medio cerrar, antes de acostarme, para ver la luz de la calle aunque sea un poco y sin tener el móvil cerca (ese rato es solo para mirar fuera). Llevo ya 3 días con esto.
No puedo decir que el bajón desaparezca, pero el paso de la noche al día no me pesa tanto como antes. La rodilla sigue resentida de las carreras, así que esos días ni me planteo salir, solo me quedo ese rato sentada junto al cristal. Por ahora lo dejo así, sin pedirme más.
