Hace unos días conté que llevaba 10 noches escribiendo antes de dormir, después de ver aquel directo sobre la ansiedad antes de acostarse. Pasaron esos 10 días y seguí sin darme cuenta, y hoy voy ya por 14 noches seguidas.
Lo que no caí la otra vez es que escribía tumbada, con el cuaderno sobre las rodillas, y eso no me calmaba, más bien me despejaba. Hace unos días lo cambié: ahora escribo sentada en la silla del escritorio, unos 10 minutos, antes de meterme en la cama.
Desde entonces noto diferencia, aunque no sé si es por escribir o por la postura. Tumbada la cabeza se pone a dar vueltas igual, pero sentada parece que se vacía antes de llegar a la cama.
No sé si esto me va a durar, pero de momento estas noches han sido de las más tranquilas que recuerdo en bastante tiempo.
