Esta semana me toca turno de mañana, así que por una vez el reloj no se me descoloca tanto como otras semanas, jaja.
En un pódcast sobre estudio escuché algo que no me había planteado, que la cabeza retiene mejor justo al despertar, antes de mirar el móvil o meterme en cualquier otra cosa, porque todavía no ha entrado ruido de fuera.
Lo probé 4 mañanas seguidas, nada más levantarme, antes del desayuno y sin tocar el móvil para nada (ni para ver la hora).
Solo repasaba el tema que más se me atraganta, con la libreta al lado de la cama.
Si curráis a turnos sabéis lo que cuesta encontrarle un hueco fijo a algo, pero esos (30 minutos) se me quedan más que una hora entera por la noche, cuando ya estoy medio dormida.
El examen es dentro de 2 meses, así que de momento sigo con esto.
