Se me han pasado las horas delante del ordenador otra vez, de esas rachas de curro que no sueltan.

Cuando he bajado a tirar la basura me he quedado parado mirando hacia arriba, la ciudad toda encendida y ni un alma en la calle.
Han sido solo 10 minutos pero ha sido como si el día se detuviera un momento…
Con la ansiedad que llevo últimamente, agarrarme a estas cosas pequeñas me está ayudando más de lo que pensaba.
