Turno de tarde hasta las 21, llegué a casa y solo me apetecía algo rápido.
Pasta con lo que quedaba en la nevera, ajo, tomate y un resto de queso que ya tocaba gastar.

No miré el móvil mientras cocinaba, cosa rara en mí últimamente, que ando todo el día pendiente.
Desde hace unas semanas llevo otra vez la cuenta de los gastos, y cocinar en casa cambia bastante el número de fin de mes.
Con los turnos cambiados no siempre me da tiempo a nada elaborado, así que un plato así, sin prisa, se agradece.
Nada más, solo eso.
