Esta mañana me he quedado mirando una foto de un carpintero con un calibre en la mano, midiendo una pieza de madera antes de pasarla al torno.
Y he pensado en mi cuaderno de bocetos, que lleva 2 meses abierto en la misma página.
Primero mide, luego corta.
Segundo, no vuelve atrás a comparar con otra pieza.
Yo llevo semanas haciendo justo lo contrario: comparando cuadernos, lápices, ideas, y no empiezo ninguna.

No sé si os pasa a vosotros también, pero ‘medir’ se me ha convertido en una excusa cómoda para no ‘cortar’ nunca.
Hoy no he dibujado nada. Solo he mirado cómo mide otro.
