Salía del turno y la calle estaba así, quieta, como esperando a que alguien encendiera las farolas.
La casa rosa del fondo con el tejado rojo, la moto apoyada al lado y nadie alrededor, nada moviéndose.

Me paré un momento con la cámara antes de seguir hacia casa, que no sé por qué esa calle a esta hora me hace ir más despacio, como si no quisiera llegar todavía…
Ni ruido, ni gente, solo esa luz que ya se iba.
