Llevo la piel del cuello como si hiciera bochorno, roja y que quema justo donde antes me ponía la crema, y eso que hoy no la he tocado. Empecé a bajar la dosis con mi médica porque el corticoide ya no hacía lo de antes, y desde entonces duermo fatal, no sé si por eso o por el turno de trabajo, que también anda revuelto.
En la oficina intento llevar cuello alto o bufanda para que no se note, aunque con el tiempo que hace da calor de más. Lo que más pesa es no saber cuánto va a durar esto antes de que mejore algo, porque de momento solo va a peor.
Hoy me he refugiado horneando pan en casa, que al menos eso sí me sale bien.
