Hoy el cielo está bajo, de un gris que no se decide,
y yo ando parecido, compañeros.
La llamada de hace 2 días sigue sin respuesta,
y después de meses dejando los papeles en el mismo cajón, ahora que por fin me muevo, el silencio pesa más que la espera de antes.
No sé explicarlo mejor que así, una tarde que no llega a llover pero tampoco despeja.
Resumen: hoy, viento de cara.
