Esta noche me he despertado otra vez a las 3 rascándome el antebrazo.
Llevo así casi toda la semana.
El cambio de tiempo aquí ha sido bastante brusco estos días.
En cuanto baja un poco la temperatura por la noche, empiezo a notar el picor detrás de las rodillas y en los codos.
De día lo llevo medio bien porque ando liada con el trabajo y no pienso tanto en ello.
Pero en cuanto me meto en la cama, ahí está otra vez.
Llevo 2 meses probando cosas distintas:
– cambiar la crema de la mañana y de la noche
– cambiar el detergente de la ropa
– dormir con manga larga…
Hay días en los que parece que mejora un poco.
Y otros en los que no sé ni por qué ha vuelto a empeorar así, de golpe.
Últimamente encima estoy bastante cansada en general, y no es solo por la piel.
Es llegar a casa después de todo el día fuera y no tener ganas de nada, ni de cenar bien ni de acostarme a una hora decente.
Los fines de semana intento salir a dar una vuelta con la cámara de fotos.
Eso al menos me despeja un rato la cabeza.
Pero entre semana no hay manera, llego y me tiro en el sofá.
También ando un poco perdida con el tema de mis compañeros de trabajo.
No sé bien qué distancia guardar, si contarles algo de todo esto o simplemente seguir como si nada.
Al final no cuento nada y ya está, pero se me queda dentro.
Y eso también cansa a su manera.
Sé que muchas por aquí ya habéis pasado por rachas parecidas.
En mi caso puede que sea distinto, cada piel y cada vida es un mundo.
Pero necesitaba soltarlo en algún sitio, porque en casa tampoco es que hable mucho de esto.
Nada, que ya no sé si es la piel la que me tiene cansada o el cansancio el que me saca la piel.
Ambas cosas a la vez, seguramente.
