Esta semana no se me va de la cabeza el depósito, lo abrí hace tiempo pero le quedan 10 meses para vencer, y si lo rompo ahora pierdo casi todo lo acumulado en intereses, que no es mucho pero es lo único que tengo aparte del turno.
Entre los gastos que se han ido juntando y lo poco que rinde el sueldo cuando los turnos se tuercen, llevo días haciendo cuentas por la noche en vez de dormir. No es una desgracia grande, son varias cosas pequeñas juntas (el coche, un par de recibos, lo de siempre), pero todas a la vez pesan más de lo que pensaba.
Llevo media vida metiendo ahí un poco cada mes para no tocarlo nunca, y pensar en romperlo ahora me da una rabia que no sé explicar bien.
