Otra vez me ha salido el brote justo con el cambio de tiempo, como cada año. Desde ayer tengo los brazos y el cuello fatal, y por la noche es cuando más pica, así que duermo peor y luego cuesta arrancar con el trabajo.
Esta temporada ando con bastante faena, y entre los encargos y la piel apenas me queda cabeza para nada más. Los días sin trabajo tampoco ayudan, porque me quedo mirándome la piel más de la cuenta.
He bajado un rato al huerto esta tarde, que menos mal lo tengo, porque ahí se me olvida. Pero al entrar vuelve lo mismo. Encima me estoy acostando cada vez más tarde, y sé que eso tampoco ayuda. Supongo que es la época, pero cansa que vuelva ahora que parecía que iba mejor.
