Hoy el turno se alargó 2 horas más de lo normal, y para cuando llegué a casa el picor ya estaba otra vez en los brazos, como las últimas semanas.
No tenía cabeza ni para mirar lo del plazo fijo, así que me puse un paño frío 10 minutos (el tiempo que tardaba el agua de la cena) y me senté sin pensar en nada más.
Se calmó un poco, no del todo, y no sé si es el cambio de tiempo o el cansancio del turno.
Lo cuento por si os pasa a algunas estos días, no busco que me digáis nada, solo necesitaba sacarlo.
