Otra vez aquí despierta, dándole vueltas a todo lo que tengo pendiente entre el máster y el curro de las tardes, que últimamente no sé ni por dónde tirar.
Llevo el ovillo y las agujas al lado de la cama por si no llega el sueño, que algo hacen las manos aunque la cabeza siga a lo suyo.
Hoy además tocaba clase de conducir y salí con los nervios de punta, que a estas alturas debería llevarlo mejor y aun así cada maniobra me deja el cuerpo en tensión hasta la noche.
Me digo “otra vez despierta a estas horas” y ya ni me sorprende, se ha convertido en la rutina de por aquí, no sé si a vosotros también os pasa por estas fechas.
