Vengo de mi 2ª clase de conducir y las rotondas me están pudiendo más que el examen en sí.
El profesor no paraba de decirme que mirase los retrovisores, y yo mientras tanto intentando no calarme en medio de la rotonda con un coche detrás pitando.
Encima vengo directa del curro, que me pilla a hora y media de casa, así que llego con la cabeza espesa y para colmo me meto en el coche a que me corrijan cada dos por tres.
La profesora dice que a la 3ª clase cambia la cosa, pero de momento salgo de la autoescuela con el estómago revuelto cada vez.
¿A alguien más le costó horrores coger soltura con las rotondas o soy un caso perdido?
