Anoche otra vez sin pegar ojo, así que cogí las agujas y me puse a hacer punto un rato, total para dar vueltas en la cama prefiero tener las manos ocupadas en algo.
Sobre las 3 de la madrugada caí en la cuenta de que hoy tocaba clase de conducir a las 9, y me quedé un rato pensando si merecía la pena acostarme siquiera…
Al final fui igual. El profesor me dijo 2 veces que llevaba las manos muy agarrotadas en el volante, y no me extraña con la noche que llevaba encima.
Ahora estoy en la biblioteca intentando estudiar algo para el máster y se me van cerrando los ojos cada dos por tres.
