Turno de noche otra vez y aquí sigo, dándole vueltas al mismo párrafo del libro sin enterarme de nada.
Llevo 2 meses diciendo que este año iba a leer más, pero entre el trabajo a deshoras y el huerto que no espera a nadie, el libro se queda en la mesilla acumulnado polvo (como siempre).
Hoy antes de salir para el turno de las 9 he regado los tomates a toda prisa porque si no luego no se acuerda nadie, y con las manos todavía llenas de tierra he pillado el libro un rato, 4 páginas y ya se me cerraban los ojos.

Será la cabeza que ya no aguanta los cambios de horario o que el libro tampoco es que enganche mucho, pero ahí sigo, entre el huerto, el turno y las mismas 4 páginas, sin avanzar demasiado…
