¡Menudo susto el de hoy en la clase de conducir! Casi me subo a la acera al aparcar, el profesor puso una cara rara y no dijo ni palabra, solo me hizo repetir la maniobra hasta que salió decente, y yo con la cabeza en las nubes porque llevo días sin pegar ojo bien, entre los apuntes del máster y el turno no sé ni cómo aguanté despierta hasta las 9.
Al final el coche sigue entero y yo también, menos mal, menudo día, chicos~
