Llevo el huerto regándolo siempre después de cenar, sobre las 9, porque con los turnos es la única hora que me cuadra.
Después de tener las manos un rato en el agua fría se me quedan tirantes y con picor, aunque me ponga la crema nada más terminar.
No sé si es el agua en sí o que ese día ya vengo cansada del turno y la piel aguanta peor cualquier cosa.
¿Os pasa que el agua fría os deje la piel peor que la propia tierra, o le estoy dando demasiadas vueltas a esto?
