Después de lo de hoy con la cita de mis padres, que al final no tocamos nada del rincón en toda la mañana, por la tarde cambié de plan: en vez de intentar avanzar con la pieza, que es lo que siempre me frena, hice algo pequeño que no dependiera de tener tiempo seguido.
Separé en 3 cajas todo lo que tengo guardado de los mercadillos, cada una con su etiqueta:
– metal y piezas sueltas
– tela y cartón
– lo que todavía no sé para qué sirve
Me llevó 25 minutos, mientras se calentaba la cena. ¡Y por fin dejé de tener todo mezclado en la misma bolsa! Así, cuando tenga una tarde libre entera (que con mis padres nunca sé cuándo será), no pierdo el rato decidiendo qué material usar, solo abro la caja que toque.
