Desde hace 12 días escribo lo mismo cada noche en el cuaderno, justo antes de apagar la luz.

Son solo tres cosas, casi en forma de lista:
– cuánto he dormido la noche anterior
– qué tengo al día siguiente, aunque sea una tontería
– cómo estoy en ese momento, con una sola palabra
Al principio se me olvidaba y lo dejaba para el día siguiente, pero entonces mezclaba 2 días y no servía de nada. Ahora lo hago siempre a la misma hora, sobre las 22:30, antes de meterme en la cama.
Lo que más me ha ayudado no es el dato suelto de un día, sino verlo varios seguidos. Cuando se acerca algo, como las bodas de este otoño, se nota primero en la columna del sueño, bajan las horas tres o cuatro noches antes de que llegue el día.
