Llevaba semanas dándole vueltas a una mesa plegable de segunda mano, mirando si cabía en el rincón y si el precio compensaba, y al final la dejé donde estaba y probé primero con lo que ya tenía en casa.
Saqué la mesita del pasillo, la puse junto a la ventana, y até dos trozos que llevaban esperando desde hace tiempo, 35 minutos antes de la cena.
No sé, pensaba que necesitaba el mueble perfecto para empezar en serio, y resulta que no era eso lo que me frenaba. Si hace falta algo mas grande ya lo veré, pero de momento esta mesita sirve.
