La semana pasada la pieza se me movía al cortarla y el corte me salió torcido, así que probé varias cosas antes de rendirme con esta.
Con cinta de carrocero debajo se despegaba en cuanto apretaba, y con una goma gruesa atada al borde de la mesa tampoco aguantaba el movimiento de la sierra.
Lo que funcionó fue un trapo de cocina húmedo (no mojado, solo húmedo) entre la pieza y la mesa. Lo probé un martes a las 9 y desde entonces no se me ha vuelto a mover ninguna, sin dejar marca en la mesa que rescaté de segunda mano.
Lo dejo aquí por si os pasa lo mismo con piezas pequeñas: antes de gastar en algo nuevo, probad con un trapo húmedo.
