Además de subir los pies antes de cenar, esta semana he probado otra cosa en el trabajo.
Cada hora, mientras estoy en el mostrador, hago puntillas despacio, subo y bajo 8 veces. No es mucho tiempo, menos de un minuto.
Lo noto sobre todo al final del turno. Las piernas no se me quedan tan pesadas como antes, aunque la hinchazón de los tobillos sigue ahí.
Lo hago desde el lunes, así que llevo 4 días. Voy a seguir así unas semanas más antes de decir si de verdad ayuda.
